El tiempo no le alcanzó. Le temblaban las piernas, sentía escalofrío por el miedo.
Pablo Olvera Maceto la alcanzó. Fuera de la casa, la encañonó con una escopeta y una pistola en mano. Sin importar que los pequeños lloraban.
Ebrio, el hombre repetía una y otra vez que la mataría. Los vecinos, alertados por el escándalo y las amenazas de muerte llamaron a la policía.
Casos de violencia intrafamiliar y de agresión a mujeres se reportan diario de manera alarmante en la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).
En lo que va de este año, el Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar (CAVI) ha atendido a 11 mil 247 víctimas directas e indirectas.
La subprocuradora de Atención a Víctimas y Servicios a la Comunidad de la PGJDF, Ana Lorena Delgadillo Pérez, explicó que cuando las mujeres deciden presentar su denuncia, se procura brindarles protección en todos los ámbitos debido a la crisis emocional que presentan.
En albergues públicos y privados se protege la integridad de las mujeres y de sus hijos y se les da atención de urgencia y canalización a hospitales de la Secretaría de Salud del DF.
Menores de 12 años y sus madres reciben terapia para reparar los daños originados por la violencia, además de las herramientas para escapar del círculo en el que viven. Así, 6 mil 196 víctimas recibieron sicoterapia individual y 4 mil 345, de grupo.
La Subprocuraduría de Atención a Víctimas inició una campaña en hospitales, estaciones del Metro, agencias del Ministerio Público y otros espacios públicos, con el objetivo dar a conocer los servicios de los cinco centros del gobierno local de apoyo a víctimas, a través de la Procuraduría capitalina.
Lesiones, agresión verbal, maltrato, omisión de auxilio, incumplimiento de la obligación alimentaria, apoyo médico, sicológico y jurídico son algunos de los servicios.
En entrevista, Delgadillo explicó que también se emiten dictámenes sicológicos victimales y perfiles sicológicos de los probables agresores.
La mayor parte de ellos son hombres. Abusan de su fuerza física y en ocasiones del poder económico para someter a sus víctimas.
"El apoyo a los agresores tiene que ser voluntario, de lo contario no sabemos sus efectos", advierte.
En 2006 fueron atendidos 7 mil 562 generadores de violencia; de ellos, 6 mil 786 fueron hombres y 776 mujeres, que también maltratan, sobre todo a sus hijos.
Este año, 3 mil 157 generadores de violencia -quienes reconocen un problema de agresión- han sido atendidos por sicológos; de ellos,2 mil 675 son hombres.
Esa noche de violencia, María escapó de su marido. La policía llegó y detuvo al hombre que la maltrató por mucho tiempo.
Pablo fue detenido en posesión de un arma larga, otra corta, y una caja de cartuchos útiles calibre 7.62, con las cuales amagaba a su esposa e hijos, en calles de la delegación Tlalpan.
María, de 42 años, manifestó que su esposo siempre fue agresivo. Fue puesto a disposición de la Agencia 23 del Ministerio Público, junto con una pistola Beretta calibre 9 milímetros y una escopeta calibre 20 milímetros.
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